Este 𝟏𝟏 𝐝𝐞 𝐝𝐢𝐜𝐢𝐞𝐦𝐛𝐫𝐞, como 𝐈𝐠𝐥𝐞𝐬𝐢𝐚 𝐝𝐢𝐨𝐜𝐞𝐬𝐚𝐧𝐚, llegamos hasta 𝐂𝐡𝐚𝐯𝐢́𝐧 𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐫𝐢𝐚𝐫𝐜𝐚 para 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐛𝐫𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐚 𝐄𝐮𝐜𝐚𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢́𝐚, en un clima de fe, comunión y esperanza.
En esta celebración tan significativa, 𝐜𝐨𝐧𝐦𝐞𝐦𝐨𝐫𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝟏𝟏 𝐚𝐧̃𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐋𝐮𝐢𝐠𝐢, quien ya descansa 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐂𝐚𝐬𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐚𝐝𝐫𝐞. Su vida sacerdotal fue un testimonio silencioso y coherente del Evangelio, marcada por la sencillez, la cercanía al pueblo y un amor profundo por los más humildes.
Resuena hoy con fuerza la frase que lo caracterizó hasta el final de su vida:
«𝐐𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐦𝐨𝐫𝐢𝐫 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞𝐬»
Que esta Eucaristía fortalezca nuestra fe y renueve en nosotros el compromiso de vivir un sacerdocio y una Iglesia 𝐜𝐞𝐫𝐜𝐚𝐧𝐚, 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐝𝐨𝐫𝐚 𝐲 𝐟𝐢𝐞𝐥 𝐚𝐥 𝐄𝐯𝐚𝐧𝐠𝐞𝐥𝐢𝐨, siguiendo el ejemplo de quienes entregaron su vida con sencillez y amor.
𝐃𝐞𝐬𝐜𝐚𝐧𝐬𝐞 𝐞𝐧 𝐩𝐚𝐳, 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐋𝐮𝐢𝐠𝐢.
