Con espíritu de fraternidad y gratitud, 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐥𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐢𝐨𝐜𝐞𝐬𝐚𝐧𝐨 se reunió para vivir un sencillo compartir con motivo de la 𝐍𝐚𝐯𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐒𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐚𝐥. Fue un momento de encuentro, comunión y alegría, en el que se fortalecieron los lazos fraternos y se agradeció a Dios por el don del ministerio sacerdotal.
Que el Niño Jesús, nacido para nuestra salvación, renueve la fe y el compromiso pastoral de cada sacerdote, y continúe bendiciendo a nuestra 𝐈𝐠𝐥𝐞𝐬𝐢𝐚 𝐝𝐢𝐨𝐜𝐞𝐬𝐚𝐧𝐚.
