Compartimos algunos momentos de lo que fue la celebración de la Noche Buena en la Iglesia Catedral, vivida en un ambiente de profunda fe y alegría.
La noche inició con un emotivo recital de villancicos a cargo del Coro Infantil de la Catedral, preparando los corazones para el nacimiento del Salvador.
Posteriormente, la celebración Eucarística nos reunió como pueblo de Dios, y culminó con la entrañable adoración al Niño Jesús a cargo de los Negritos de Huánuco, expresión viva de nuestra fe y de la riqueza de nuestra tradición cultural.
Que el Niño Dios renueve la esperanza y la paz en cada familia huanuqueña.
