Como comunidad de fe, nos reunimos en nuestra Parroquia San Pedro de Acomayo para dar gracias a Dios por las columnas de nuestra Iglesia. Tuvimos la inmensa gracia de compartir la Santa Misa presidida por Mons. Pedro, quien nos animó y fortaleció en la fe.
Durante su homilía, Mons. Pedro nos invitó a reflexionar profundamente en el Evangelio de hoy (Mateo 16, 13-19), destacando la fuerza de la figura petrina. Nos recordó que cuando Cristo le dice a Simón: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, no solo le cambia el nombre, sino que le otorga una misión eterna. Jesús establece a San Pedro como el cimiento visible y garante de la unidad de la Iglesia, entregándole las “llaves del Reino”. Esta hermosa promesa nos da la certeza de que, sostenida por el Espíritu Santo, la barca de la Iglesia jamás naufragará frente a las tempestades del mundo. Al igual que Pedro, hoy todos somos llamados a confesar con valentía: “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo”.
Al finalizar esta gran celebración espiritual, vivimos un momento de profunda gratitud en comunidad. Se hizo entrega de merecidos reconocimientos a los hermanos y hermanas que, con su esfuerzo, generosidad y amor por la casa de Dios, han trabajado incansablemente en la restauración y embellecimiento de nuestro templo parroquial. ¡Gracias por su testimonio de servicio! Su entrega nos permite contar hoy con un templo digno y hermoso para alabar al Señor.
Que San Pedro y San Pablo sigan intercediendo por nuestra Iglesia, por el Papa, por Mons. Pedro y por todas las familias de Acomayo.
