Hoy iniciamos el tiempo santo de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, un llamado a la conversión, a la oración sincera y al encuentro con Dios.
La ceniza que recibimos en nuestra frente nos recuerda que somos frágiles, que nuestra vida pertenece al Señor y que estamos llamados a renovar el corazón: *“Conviértete y cree en el Evangelio”.*
Que este tiempo de gracia nos ayude a vivir con humildad, practicar la caridad y fortalecer nuestra fe en comunión con la Iglesia Católica.
Señor, renueva nuestro corazón y guíanos en el camino de la conversión.
