Hoy celebramos en el Valle la fiesta de la Natividad de la Virgen María, patrona de esta parroquia.
La Iglesia Católica celebra con gran honor y alegría el nacimiento de esta gran mujer, elegida por Dios para ser la Madre de nuestro Salvador.
Durante la celebración, Monseñor nos llevó a reflexionar que Dios no improvisa; siempre tiene todo preparado. Cada acontecimiento tiene un propósito en su plan de amor y salvación.
Que María Santísima, desde su nacimiento, nos enseñe a confiar siempre en los planes de Dios y a acoger con fe su voluntad.
