Este 1 de mayo, la fe de nuestro pueblo se hace visible en la celebración del Señor de Chacos, una de las expresiones más profundas y queridas de nuestra religiosidad.
Cientos de fieles llegan desde distintos lugares —dejando sus ciudades, pueblos e incluso viniendo desde otros países— para peregrinar hasta su Santuario, movidos por la devoción, la gratitud y la esperanza.
En este marco, Mons. Pedro presidió la Santa Misa en honor al Señor de Chacos, junto a la comunidad fiel que se congregó con alegría y gozo para vivir esta gran festividad.
Es una fiesta que une corazones, donde la oración, la tradición y el encuentro fraterno se viven con especial intensidad, recordándonos que Cristo sigue caminando con su pueblo y sosteniendo su fe.
Que el Señor de Chacos bendiga a todos sus devotos y fortalezca la fe de quienes, con amor, acuden a su encuentro.
