Como signo de fe, comunión y amor a la Iglesia universal, nuestro obispo 𝐌𝐨𝐧𝐬. 𝐏𝐞𝐝𝐫𝐨 𝐀𝐥𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐁𝐮𝐬𝐭𝐚𝐦𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐋𝐨́𝐩𝐞𝐳 hizo llegar un presente lleno de profundo sentido espiritual a 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐏𝐚𝐝𝐫𝐞, 𝐞𝐥 𝐏𝐚𝐩𝐚 𝐋𝐞𝐨́𝐧 𝐗𝐈𝐕: un Niño Jesús, vestido con la vestimenta de la tradicional danza católica de los Negritos de Huánuco, expresión viva de devoción, fe y amor al Niño Dios.
Este gesto sencillo y cargado de significado expresa la cercanía espiritual de nuestra Iglesia particular, que ora por el Santo Padre y camina en fidelidad al Sucesor de Pedro, reconociendo en el Niño Jesús el centro de nuestra fe y esperanza.
Desde Huánuco, elevamos nuestras oraciones por el ministerio del Papa León XIV, pidiendo al Señor que lo fortalezca y acompañe siempre en su misión al servicio de toda la Iglesia.